Eterna porquería
Hacía frio aquella noche. Vestíamos de negro y nos ocultábamos en las sobras de los edificios. Las calles iluminadas por los focos de los autos y los postes nos mostraban el camino hacia nuestro destino. De pronto sentí nuevamente su voz, otra vez me había perdido en mis pensamientos, - Disculpa, has dicho algo con anterioridad, y no pude evitar perderme en mi cabeza, lo siento tanto ¿Podrías repetirme lo último? Por favor-, una vez dicho esto se detuvo de golpe, su cara mostraba un poco de decepción, y me preguntó -¿En que punto te perdiste?- Traté de recordar pero no pude, miré a mi alrededor y no sabía donde estaba, ni con quien estaba, -¿Quién soy?-, me dije a mi mismo. De pronto me encontraba completamente perdido, mi pecho se apretaba con cada segundo que pasaba, comencé a ver borroso, entré en pánico y no pude evitar vomitar a un costado de la vereda. Luego de eso, pude retomar el control de mi mente, le miré a la cara, ahora parecía algo asustada y preocupada, y le dije, mientras me limpiaba los labios de mi propia porquería, -No lo sé, al parecer siempre he estado perdido-...
Gracias Kaos de Enero por inspirar este pequeño relato. Sinceramente te deseo lo mejor ❤.
Comentarios
Publicar un comentario